viernes, 10 de octubre de 2014

El lemur


 El lemur de cola anillada es un primate endémico de la isla de Madagascar, y recibe su nombre por los espíritus de la mitología romana, debido a sus ojos brillantes, hábitos nocturnos y las estrepitosas vocalizaciones que emiten.
El lemur de cola anillada tiene un cuerpo esbelto cubierto de pelo color gris. Su cabeza es pequeña y tiene grandes orejas de color blanco y manchas negras al rededor de los ojos. Su característica principal es su cola de franjas blancas y negras. Además, sus patas traseras son más largas que las delanteras. Generalmente, un lemur adulto mide entre 95 y 110 centímetros (incluyendo la cola que mide unos 60 centímetros), y pesa alrededor de 2.50 kg.
Lamentablemente, el 90% de los bosques en los que ellos viven en la isla de Madagascar han desaparecido, disminuyendo su hábitat y población de manera irremediable.
Otro factor que inside en la extinción del lemur de Madagascar es la introducción de especies invasoras como gatos, perros o ratas, que los desplazan de los pocos lugares en los que aún pueden desarrollarse.
Además, está la terrible costumbre de comer lemures como aperitivo, mermando aún más su población en la isla.
Ante esta terrible situación, el gobierno de Madagascar comenzó a desarrollar políticas de conservación medioambiental que ha conseguido una importante recuperación de algunos espacios naturales. Además, una gran cantidad de zoológicos y organismos de conservación de todo el mundo participan de esta causa por distintos medios.

El Panda

El panda gigante es un insaciable devorador de bambú. Un ejemplar medio se pasa la mitad del día comiendo-literalmente: 12 de cada 24 horas-y hace sus necesidades docenas de veces al día. Hacen falta 12,5 kilos de bambú para cubrir las necesidades alimenticias diarias de un panda gigante, que arranca ansiosamente los tallos con los alargados huesos de sus muñecas, usándolos a modo de pulgares. Ocasionalmente también comen pájaros o roedores.
Los osos panda sólo se encuentran en estado salvaje en remotas regiones montañosas del centro de China. Allí las elevadas plantaciones de bambú son frescas y húmedas, como a ellos les gusta. En verano pueden ascender hasta los 4.000 metros de altitud para buscar su alimento en las laderas más altas.
Es habitual ver a los osos panda comer relajadamente sentados en el suelo, con sus piernas traseras estiradas hacia adelante. Aunque den la impresión de ser sedentarios, trepan a los árboles con gran habilidad y son excelentes nadadores.
Los pandas gigantes son animales solitarios. Tienen un sentido del olfato muy desarrollado, que los machos emplean para evitarse entre sí y para encontrar una hembra con la que aparearse en primavera. Tras un embarazo de cinco meses, la hembra da a luz a un único cachorro o a gemelos, aunque en este caso no es capaz de cuidar de los dos. Los pequeños pesan apenas unos 150 gramos al nacer y no pueden gatear hasta cumplidos los tres meses. Nacen ciegos y de color totalmente blanco; sólo más tarde su pelo toma las tonalidades que lo hacen tan atractivo.
Únicamente quedan unos 1.000 pandas gigantes en libertad, y quizás otros 100 que viven en zoos, donde siempre es una de las atracciones más populares. Mucho de lo que sabemos sobre los pandas proviene de la observación de los ejemplares en cautividad, ya que sus primos de las montañas chinas son esquivos y raros de ver.

El Tigre de vengala



Los tigres son los miembros más grandes de la familia de los felinos y son famosos por su potencia y fuerza.
En su momento hubo ocho subespecies de tigre, pero tres se extinguieron durante el siglo XX. En los últimos cien años, la caza y la destrucción de los bosques han reducido la población de tigres de cientos de miles a quizá menos de 2.500. Los tigres son cazados como trofeos, y también por algunas partes de su cuerpo que se usan en la medicina tradicional china. Las cinco subespecies de tigre restantes están en peligro, y se han implantado muchos programas de conservación.
Los tigres de Bengala, también llamados tigres indios, viven en la India. Son la especie de tigre más numerosa y suponen cerca de la mitad de la población de tigres salvajes. Durante muchos siglos han desempeñado un importante papel en la tradición y la cultura de la India.
Los tigres viven en solitario y marcan agresivamente con su olor grandes territorios para mantener alejados a los rivales. Son poderosos cazadores nocturnos, capaces de recorrer muchos kilómetros para encontrar búfalos, ciervos, jabalíes u otros grandes mamíferos. Los tigres usan su característico pelaje para camuflarse (no hay dos tigres con las mismas rayas). Acechan pacientemente y se acercan a sus víctimas con gran sigilo lo suficiente para atacarlas con un salto rápido y letal. Un tigre hambriento puede comer hasta 25 kilogramos en una noche, aunque normalmente no son tan voraces.
A pesar de su temible reputación, la mayoría de los tigres evitan a los humanos, aunque unos pocos sí se convierten en peligrosos devoradores de hombres. Suele tratarse de animales enfermos o incapaces de cazar con normalidad, o que viven en una zona donde sus presas naturales han desaparecido.
Las hembras paren camadas formadas por entre dos y seis cachorros, a los que crían con poca o nula ayuda del macho. Los cachorros no pueden cazar hasta que tienen 18 meses, y permanecen con sus madres durante dos o tres años, para luego dispersarse en busca de su propio territorio.